Reflexiones cada jueves 2024

diciembre 11, 2024

Una invitación y una promesa

Todos los que gustamos de asistir a algunas competencias deportivas hemos escuchado estas tres expresiones llenas de emoción y expectación.: “¡Listos! ¡En sus marcas! ¡Fuera!” Vamos a usarlas para explicar, ojalá de manera sencilla, el mensaje del Salmo 134.
diciembre 5, 2024

¿Cuándo concede el Señor bendición y vida eterna?

Las Escrituras no reconocen al cristiano solitario. Las personas de fe son siempre miembros de una comunidad. No es solo necesario, sino que es deseable que nuestra fe tenga una dimensión social, una relación humana: ¡Cuán bueno y agradable es que los hermanos convivan en armonía!
noviembre 27, 2024

Cueste lo que cueste

Cuando David hizo su promesa (de encontrar un lugar para el Arca del Pacto), la hizo en medio de todos los problemas en los cuales se encontraba, y delante de muchas personas que escucharon sus palabras. La promesa de David consistió en encontrar un lugar para el ARCA del PACTO. Símbolo de la presencia de Dios con su pueblo.
noviembre 21, 2024

¡No soy el dueño del mundo!

El filósofo aconsejaba a sus alumnos “conócete a ti mismo”. El apóstol Pablo aconsejaba que “cada uno debe tener un concepto adecuado de sí mismo”. No más alto, no devaluado. Todos nosotros necesitamos de cuando en cuando revisar nuestra humanidad y darle el mantenimiento necesario.
octubre 25, 2024

Se echa de ver en qué camino andas

Todos los que temen al Señor, reciban nuestra felicitación pues se echa de ver que son inmensamente felices, que andan por el buen camino, que han trabajado duro y disfrutan los resultados. ¡Sigan gozando de las bendiciones del Señor!
octubre 23, 2024

El Señor prospera nuestro trabajo

El trabajo -cualquiera que sea- es digno y honorable. Nuestra sociedad tiene la mala costumbre de poner etiquetas a los trabajos; pero la Biblia nos dice que cualquier cosa que hagamos es digna y debe honrar a Dios. Debemos hacerla bien y con excelencia pues el Señor merece lo mejor de nosotros.
octubre 16, 2024

Reír y cantar de felicidad

Lo serio, rígido y solemne, no es una virtud cristiana recomendada en ninguna parte de la Biblia. Los cristianos deben aprender a gozar, a tener alegría, y a disfrutar. Nuestra felicidad es el resultado de mirar, gozar y hacer nuestras, las bendiciones que Dios nos da.