
¿Cómo discipular a la próxima generación?
enero 7, 2024Mateo 6:10 (BPT)
Venga tu reino. Que se haga tu voluntad en la tierra como se hace en el cielo.

Para escuchar
¿Te has encontrado alguna vez frente a un dilema y quisieras que Dios te diera una señal, una flecha o una luz que te indique lo que él quiere para ti en esa situación?
En nuestro viaje por la vida, a menudo nos encontramos buscando respuestas, tratando de discernir la voluntad de Dios en medio de las decisiones y desafíos que enfrentamos. Es natural que anhelemos saber qué es lo que Dios quiere para nuestras vidas y cómo podemos alinearnos con su plan perfecto. En Mateo 6:10, Jesús nos enseña a orar: “Venga tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo”. Esta breve pero poderosa oración nos invita a buscar la voluntad de Dios y a rendirnos a ella.
Te comparto una anécdota que me hizo reflexionar sobre la importancia de esta oración en mi propia vida. Hace algunos años, mientras viajaba por un camino desconocido en el interior de Guatemala, mi teléfono perdió la señal y el mapa y las orientaciones se “congelaron”. De pronto, me encontré en un cruce de caminos. Había dos rutas posibles y ninguna señal que indicara cuál era la correcta. Me sentí abrumado por la incertidumbre.
En ese momento, recordé la oración de Jesús: “Hágase tu voluntad”. Me detuve, cerré los ojos y respiré profundamente. Me di cuenta de que estaba tratando de tomar el control y encontrar una solución por mí mismo. Pero en ese instante, decidí confiar en Dios y pedirle que Su voluntad se hiciera manifiesta en esta situación.
Al abrir los ojos, me percaté de que había un pequeño letrero colgado con un clavo al lado de un árbol justo enfrente de mí, indicando la dirección correcta. Me sentí asombrado y agradecido. En ese momento, entendí que cuando buscamos sinceramente la voluntad de Dios y nos rendimos a ella, Él nos guía y nos muestra el camino.
Esta experiencia me enseñó que la oración de Jesús no es solo una fórmula de palabras que hemos repetido muchas veces, sino una invitación a confiar y depender de Dios en todas las áreas de nuestra vida. Al rendirnos a su voluntad, reconocemos que él tiene un plan perfecto para nosotros, incluso en los momentos de incertidumbre e indecisión.
Al enfrentar desafíos y tomar decisiones recordemos decir con sinceridad: “Venga tu reino; hágase tu voluntad”. De esa manera estamos demostrando:
- Sumisión a Dios y disposición de obedecer cualquiera sea la circunstancia.
- Confianza en la sabiduría de Dios y su plan perfecto para nuestra vida.
- Renuncia a nuestros propios deseos y control para aceptar el propósito de Dios.
Oración
Padre Celestial presento ante ti este dilema que tengo que resolver y con todo mi ser deseo hacer tu voluntad. Por favor, muéstrame lo que tú deseas que haga. En el nombre de Jesús te lo pido. Amén.
Piensa y responde
Escribe uno o dos asuntos o dilemas sobre los cuales sinceramente deseas que Dios te muestre su voluntad.
Después de escribirlos haz una oración rogando la sabiduría de Dios. Anota las ideas que surjan después de orar. La próxima meditación tratará con los recursos que Dios nos provee para conocer su voluntad. ¡Te va a ayudar! Que Dios te bendiga es el deseo de mi corazón y mi oración.



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[…] descubrir la voluntad de Dios no es un proceso misterioso e inaccesible, sino una experiencia de fe y confianza en Aquel que nos […]