
Una invitación y una promesa
diciembre 11, 2024
Algo para hacer en adviento
noviembre 27, 2025Para muchos miembros de una iglesia, el discipulado es el seguimiento que una persona más madura en la fe hace de una persona menos madura. Tienden a visualizar la relación como la del maestro y el alumno, o como la de padre e hijo. Muchos usan la relación clásica entre Pablo y Timoteo.
Otros presuponen que, si el discipulado es algo bueno para uno, puede ser bueno para todos, tipo “talla única”. Con esa idea ofrecen cursos y programas de discipulado a grupos grandes como la Escuela Dominical, o grupos afines como mujeres, hombres, jóvenes. Y para abarcar a todos, predican una serie de sermones o cursos de seis u ocho semanas. Se presenta el modelo de Jesús con doce apóstoles o su entrenamiento de los setenta.
La analogía de "alimentar" usando los cubiertos de mesa adecuados es una excelente manera de ilustrar los diferentes contextos de discipulado, cada uno proporcionando nutrimento espiritual de manera única.
- Discipulado de Uno a Uno: Usando un tenedor. En el contexto de uno a uno, un mentor se enfoca en un discípulo específico, la relación es como usar un tenedor. El tenedor es una herramienta precisa que permite tomar porciones específicas de alimento y se adapta a diferentes tipos de platos. Del mismo modo, el discipulado uno a uno permite al mentor adaptar su enfoque a las necesidades individuales del discípulo, proporcionándole la nutrición espiritual necesaria, al abordar cuestiones concretas, intereses y desafíos personales. Cada alimento en el plato refleja una lección, un consejo o un aliento que se entrega de manera cuidadosa y precisa. El discipulador debe tener la madurez y discernimiento para reconocer la necesidad de su discípulo y poder darle el alimento adecuado.
- Grupos Pequeños: Usando una cuchara. En un grupo pequeño, donde varios discípulos se reúnen para aprender y crecer juntos, la cuchara es el utensilio ideal. La cuchara es excelente para servir y compartir, permitiendo que todos se alimenten de la misma sopa o guiso en una mesa. En este contexto, los discípulos pueden compartir experiencias, aprender unos de otros y hacerse preguntas, lo que enriquece la experiencia de aprendizaje. Al igual que la cuchara puede reunir varias porciones en una sola cucharada, un grupo pequeño permite la colaboración y el intercambio de ideas, asegurando que todos obtengan lo que necesitan para su crecimiento espiritual.
- Grupos Grandes: Usando una cuchara-tenedor (o tenedor de servicio). En un grupo grande, donde muchos se reúnen para recibir enseñanza y estímulo, podemos usar una cuchara-tenedor. Este utensilio combina la función de ambos, permitiendo tanto servir como recoger alimento. En este contexto, el líder o maestro proporciona provisiones espirituales para todos, sirviendo un mensaje que puede ser más general pero igualmente nutritivo. Los miembros del grupo grande pueden escuchar, ser inspirados y apreciar la diversidad de la sabiduría y experiencias que se ponen ante ellos. Así como la cuchara-tenedor puede ayudar a aquellos que se sirven a sí mismos, los discípulos en un grupo grande pueden nutrirse de las enseñanzas y luego llevar ese alimento espiritual a sus vidas.
Nada se pierde con probar
Decidí probar la idea de grupos pequeños de tres o cuatro personas y me quedé sorprendido de los resultados. Así que lo he probado por varios años y por ahora, soy un entusiasta de esta modalidad.
Utilicé el proyecto CRECE para SER y HACER Discípulos Intencionalmente en varios contextos. Después de evaluar los resultados me he quedado sorprendido de las diferencias que pude observar en cuanto a la dinámica. Así que he llegado a decidir por la experiencia, que los grupos de tres o cuatro personas es el mejor contexto para hacer un discipulado intencional efectivo.
Si yo fuera un hacedor de discípulos en tu iglesia, optaría por combinar los tres contextos: uno a uno, grupos pequeños y grupos grandes. Sin embargo, si tuviera que elegir uno como enfoque principal, sin duda, me inclinaría por el discipulado en grupos pequeños (tres o cuatro personas). Aquí están las razones:
- Profundidad de Relación
Los grupos pequeños permiten construir relaciones más profundas y significativas. En un entorno más “en familia”, los participantes son más propensos a abrirse y compartir sus luchas y dudas, lo que facilita un aprendizaje más personal y efectivo.
- Apoyo Mutuo
En un grupo pequeño, los participantes pueden apoyarse unos a otros de manera más efectiva. Este entorno fomenta una comunidad más fuerte, donde cada miembro puede animar al otro y ofrecer rendición de cuentas. Rendición de cuentas no significa juzgar al otro por no estar al nivel que debe estar. Significa que con amor se apoya a la otra persona y se la anima a seguir adelante a pesar de las circunstancias. En el grupo debe reinar un ambiente de aceptación , amor y pertenencia. El discipulado a menudo implica hacer frente a desafíos, y contar con personas cercanas, puede ser un gran aliciente.
- Enseñanza Práctica
Las interacciones en grupos pequeños permiten enseñar y discutir de manera más práctica y significativa . Puedo adaptar las enseñanzas según las necesidades y los intereses de los participantes, asegurando que el material sea relevante y significativo para ellos.
- Oportunidad para el Liderazgo
En un grupo pequeño, tengo la oportunidad de involucrar a otros en el proceso de discipulado. Puedo animar a los participantes a que asuman roles de liderazgo dentro del grupo, lo cual no solo refuerza su aprendizaje, sino que también los prepara para que hagan más discípulos en el futuro.
- Facilidad de Organización
Los grupos pequeños son mucho más fáciles de organizar y gestionar, especialmente en contextos donde hay diversas agendas y compromisos. Esto también facilita un entorno donde las personas se sienten cómodas y están más dispuestas a asistir y participar regularmente.
El problema de la "talla única".
El discipulado se ha convertido en un término algo genérico, Grupos pequeños; Escuelas Dominicales; Serie de sermones; Clases bíblicas. La verdad es que no todos los entornos de discipulado están diseñados para producir una transformación profunda, duradera y personalizada. Y, sin embargo, muchas iglesias tratan de hacer que una herramienta se adapte a cada contexto. Pero Jesús no lo hizo. Cuando observas con atención el ministerio de Jesús, notarás algo poderoso:
- Habló a las multitudes con historias y principios.
- Enseñó a los doce de maneras más profundas y personales.
- Apartó a Pedro, Santiago y Juan para momentos aún más íntimos.
- Y luego estaba Juan, su amigo más cercano. Aquel a quien Jesús amaba. El que se quedó en la cruz. El que recibió la Revelación.
¿Qué pasaría si la gente de tu congregación tuviera acceso a herramientas simples que les dieran la confianza y la claridad para sentarse frente a tres o cuatro y caminar con ellos en fe? Para responder a esa pregunta, hace varios años desarrollamos y probamos muchas veces los recursos que te ofrecemos en CRECE para SER y HACER Discípulos Intencionalmente.
Los recursos de CRECE son:
- Gratis (sí, de verdad, financiado por personas que creen en el discipulado intencional para que esté disponible para quienes deseen usarlos).
- Fácil de usar (creado para la gente común, no solo para los líderes).
- Su uso principal es impreso, pero se puede adaptar a dispositivos electrónicos.
- Bilingüe (originalmente escrito en español y traducido al inglés)
Con el tiempo, aquellos que están siendo discipulados se convierten en hacedores de discípulos. Así es como el Reino se multiplica. No es solo otro programa, es la pieza que falta. Nos encantan los grupos pequeños. Nosotros los acompañamos. Nosotros los promovemos. Pero conocemos sus límites. No puedes esperar que un tenedor actúe como una cuchara. Los grupos tienen un propósito, Uno a uno tiene otro, Grupos grandes tienen otro propósito y requieren un tenedor-cuchara para servirlos.
A la mayoría de las iglesias les falta la pieza del grupo pequeño en su rompecabezas. Cuando lo agregas, de repente la imagen completa aparece a la vista. Las personas no solo asisten o participan, sino que crecen, se abren, se multiplican. Distinción no significa superioridad. No estamos tratando de reemplazar lo que ya está funcionando. Estamos ofreciendo lo que falta y más aún en estos tiempos.
Aunque cada contexto de discipulado tiene sus ventajas, los grupos pequeños combinan profundización, comunidad y aplicabilidad en un formato más accesible. No obstante, es importante reconocer la importancia de los otros contextos, ya que cada uno tiene un papel único y valioso en el proceso de discipulado.
¿Por dónde empezar? – Si deseas más información escribe a Je.diazf@gmail.com y con gusto te enviaremos orientación apropiada a tu situación.





4 Comments
Excelente tema y el material tan accesible de CRECE. Me gustaría usarlo en nuestra congregación.
El material es muy bueno e indispensable para el crecimiento de la iglesia y para alcanzar a los perdidos, el material de CRECE reúne la expectativa para cumplir la GRAN COMISION.
Bendiciones. Al ver que cada día que pasa, el tiempo se está acortando para la venida del nuestro Señor Jesucristo.
Es tiempo de compartir las buenas nuevas de salvación a este mundo, deseo hacer llegar la palabra con el material crece,
Solicito más información para que nos hagan llegar este material. Atte.
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