En la reflexión de hoy sobre el Salmo 124, el Salmista nos aconseja reconocer que...
¡Nuestra ayuda es el Señor!
Dios ha estado con nosotros
—¡Cantemos todos juntos, hermanos!
Dios ha estado con nosotros
cuando todos se dejaron venir contra nosotros,
con ganas de tragarnos vivos, llenos de ira y violencia.
Sin duda, la corriente intensa de su ira nos habría arrastrado,
Y nos habríamos ahogado en la fuerte turbulencia;
Hubiéramos perdido nuestras vidas en el agua salvaje y furiosa.
6 ¡Oh, bendito sea Dios! Quien no se fue y nos dejó.
No nos abandonó indefensos, cuando estábamos como un conejo, en medio de una jauría de lobos
mostrando sus dientes afilados.
7 Hemos escapado de sus colmillos,
libres de sus trampas, libres como un pájaro.
Su trampa se rompió y escapamos; ahora somos libres.
8 Dios, por amor de su nombre, es nuestra ayuda,
Él es el mismo Dios que hizo el cielo y la tierra.
Paráfrasis de Jorge E. Díaz
Hace algunos años fui a visitar a unos amigos, en el camino se me ocurrió visitar un pueblo llamado Valentine famoso porque allí llegan cartas de toda partes del mundo para que sean selladas con un sello especial en el Día del Amor y la Amistad.Todo era interesante hasta que al entrar en una calle solitaria mi automóvil se hundió en lo que parecía un pantano de agua y lodo. La persona que me acompañaba y yo nos bajamos del vehículo y empujábamos con el barro hasta los tobillos de los pies. Hicimos todo lo que pudimos… pero nada funcionó.
Decidimos buscar ayuda, parecía que el pueblo estaba abandonado. De repente, me acerqué a una casa y una mujer salió para ver por qué su perro estaba ladrando. Vi los filosos dientes del perro. La mujer, silenció al “Amigo” (así se llama el animal), y luego me llevó a otra casa donde su esposo estaba trabajando. Le expliqué mi problema. El hombre buscó una cadena, se subió a su camión y fuimos al lugar donde mi vehículo parecía estar tragado por el pantano.
El hombre se metió al lodo. Buscó cómo agarrar mi vehículo con la cadena y después la amarró a su camión. Lentamente, fue sacando el vehículo hasta que estuvo en tierra firme.
El Salmo 124 es el que mejor describe la tarea riesgosa del diario vivir de todo discípulo seguidor de Jesucristo y declara la ayuda que se experimenta siempre en manos de Dios.Los que seguimos a Jesucristo no vivimos en una burbuja de protección contra el dolor, el sufrimiento. Al contrario, es en tiempos así, de dolor y sufrimiento, cuando debemos cantar que creemos, confiamos y esperamos que el Dios creador de los cielos y de la tierra está a nuestro lado para ayudarnos.
A veces, como pastor, me siento como un empleado en el Departamento de Quejas del reino de Dios.
Cuando leo y explico: “Nuestra ayuda está en el nombre del Señor, creador del cielo y de la tierra”. Algunas personas me miran incrédulas y me cuentan todos los problemas por los cuales están pasando, y luego con cierto enojo me preguntan: “Si lo que usted dice es cierto, ¿por qué Dios no me resuelve esto o aquello inmediatamente”.Y luego, agregan con cierta molestia: “Dígale a Dios que haga algo por mí”.
La ayuda de Dios esta descrita por medio de dos ilustraciones:
La primera imagen es la de un grupo de personas atacando salvajemente como monstruos horripilantes listos para destrozar todo a su paso.Nadie ha visto jamás a un monstruo, pero todos (especialmente los niños) saben que existen. Los monstruos son la proyección de nuestros miedos; son construcciones horripilantes de todo lo que pensamos que puede dañarnos.
La segunda imagen es un torrente de agua, habla de un desastre repentino. Un minuto está todo bien, todos contentos y el minuto siguiente, todo el mundo esta trastornado por medio de una catástrofe.
Muchas veces en nuestro camino de cada día, sin importar quienes somos: constructores o comerciantes , contadores o ingenieros, diseñadores gráficos o jardineros, médicos o camioneros, podemos hablar con tono lastimero de las cargas terribles y los peligros que nos acechan ennuestro diario vivir. Ademas de eso es muy difíciltratar de ser y hacer lo que Dios espera que seamos y hagamos. Así ha sido mi experiencia como seguidor de Jesús.¡Es todo un desafío! Al decidir seguir a Cristo significa quetendremos situaciones difíciles, pero él siempre está con nosotrosy podremos salir victoriosos. Él está de nuestro lado.
Oremos:
Padre celestial, me doy cuenta de que mis batallas espirituales pueden ser ganadas con las armas espirituales que tú me has provisto. Ayúdame a echar mano de ellas recordando que tú eres el Dios, el creador de los cielos y de la tierra y estás jugando a mi lado.
Reflexión y acción:
¿Puedes visualizar algunos de los monstruos representados en tus miedos y temores?
¿En oración puedes renovar tu confianza en que Dios te ayudará a derrotarlos?
Que Dios te bendiga es el deseo de mi corazón y mi oración por ti hoy
El Dr. Jorge Enrique Díaz Figueroa es conocido en América Latina, España, Australia y Estados Unidos como un maestro, profesor y facilitador dedicado al proceso de enseñanza-aprendizaje. Ha impartido conferencias bíblicas sobre liderazgo, ministerio pastoral y gestión de organizaciones sin fines de lucro.
Hace algunos años pasé al lado de mi esposo y mi familia una situación adversa y muy difícil económicamente perdimos todo vendimos nuestra casa nos mudamos de ciudad y comenzamos de cero.Durante ese tiempo oré constantemente incesantemente todos los días clamando al señor me aferré a él en la fe y en sus promesas y tiempo después que fueron años comencé a ver su mano poderosa y misericordiosa en nuestra vida Hoy Dios nos bendice y nos provee abundantemente mi oración ahora es seguir dependiendo de él siempre no importando que hoy no tenga escasez pero que mi necesidad siempre sea él en mi vida y en la de mi familia y siempre estar en constante oración buscándolo todos los días como buscamos la provisión y los bienes para nuestra casa. El señor es fiel y es bueno y cumple sus promesas.
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Hace algunos años pasé al lado de mi esposo y mi familia una situación adversa y muy difícil económicamente perdimos todo vendimos nuestra casa nos mudamos de ciudad y comenzamos de cero.Durante ese tiempo oré constantemente incesantemente todos los días clamando al señor me aferré a él en la fe y en sus promesas y tiempo después que fueron años comencé a ver su mano poderosa y misericordiosa en nuestra vida Hoy Dios nos bendice y nos provee abundantemente mi oración ahora es seguir dependiendo de él siempre no importando que hoy no tenga escasez pero que mi necesidad siempre sea él en mi vida y en la de mi familia y siempre estar en constante oración buscándolo todos los días como buscamos la provisión y los bienes para nuestra casa. El señor es fiel y es bueno y cumple sus promesas.