¿Nos rechazará el Señor para siempre? ¿No volverá a mostrarnos su buena voluntad? ¿Se habrá agotado para siempre su gran amor y su promesa por todas las generaciones?
Como pastor he escuchado a personas decir: “Me estoy ahogando en un mar de circunstancias difíciles. A veces pienso que Dios se ha olvidado de mí o está tan ocupado que no tiene tiempo de pensar en mí”. Casi con lágrimas me dicen: “Parece que, si acaso me escucha Dios, guarda silencio y mis emociones y el miedo se apoderan de mí”. Otra persona dijo: “En lugar de la bondad y el amor de Dios, me invadieron la soledad y el abandono, ¿acaso Dios había cambiado su manera de pensar hacia mí? En mi cabeza, sabía que no era cierto, pero así era como me sentía”.
Al parecer, la persona que escribió el Salmo 77:7-9 experimentó estas mismas dudas. Parece que estaba al límite de sus fuerzas, suplicando a Dios que le librara de las dificultades. Expresó sus sentimientos y preguntó por qué Dios le había olvidado. Se sentía rechazado, solo, olvidado y asustado.
Quizás estés pasando por una época en tu vida en la que Dios parece estar a muchos kilómetros de distancia. Te estás preguntando: "¿por qué?" y cuestionando, como el salmista, si acaso Dios se ha olvidado de ti.
Todos experimentamos a veces sentimientos de haber sido olvidados y de soledad. Te sientes como una niña pequeña que desea desesperadamente que su papá la abrace, la consuele y le haga sentir su presencia; o como un empleado que espera la aprobación de su jefe por un trabajo que le ha tomado largas horas y mucho esfuerzo; o esa mujer que daría cualquier cosa porque el marido le prestara atención. Hay innumerables razones para sentirse olvidado o invisible en este mundo. Sentirse olvidado también por Dios duele de verdad.
Cuando nos sentimos olvidados, tenemos dos opciones: (1) Nos alejamos de Dios con frustración. (2) Podemos permitir que las palabras del Salmo 77:11-14 nos motiven a reconocer la soberanía de Dios y a seguir confiando en él y alabándole incluso en medio de nuestras dificultades.
A pesar de su angustia, el autor de este Salmo recordó que Dios era realmente su única ayuda. El Salmo 77:11-14 (TLA) dice:
¡Vale más que me acuerde de sus grandes hechos y de sus maravillas pasadas! 12 ¡Vale más que me acuerde de sus obras maravillosas!
13 »Dios mío, ¡No hay Dios tan grande como tú! ¡Todo lo que haces es perfecto! 14 Tú eres el Dios que hace milagros, que muestra su poder entre los pueblos.
Esa es otra manera de olvidar nuestra tragedia, nuestro dolor y secar las lágrimas para reconocer nuestra propia debilidad y la necesidad de Dios.
El Salmista, en medio de su sufrimiento, decidió pensar en las obras de Dios a su favor en el pasado y exaltar voluntariamente y de todo corazón la bondad del Señor y alabarle por su grandeza.
Observemos que el salmista cambió completamente de actitud al centrarse en todo lo que Dios había hecho a lo largo de los años.
En lugar de ver solamente las circunstancias y problemas inmediatos, meditó en la capacidad de Dios para superarlos. Se dio a sí mismo una pequeña charla motivadora de alabanza a Dios, reforzando su fe desde muy dentro de su ser. Si estás pasando por momentos difíciles recuerda la bondad de Dios hacia ti en el pasado y simplemente alaba su Nombre.
Si nos sentimos olvidados, es hora de dirigir nuestra atención hacia arriba en lugar de hacia dentro. En lugar de ensayar todas las formas en que Dios no ha cambiado nuestras circunstancias actuales, alabémosle por las muchas veces que ha demostrado su fidelidad en el pasado. Podemos tener nuestra propia charla de alabanza. Dios nos espera con los oídos abiertos y los brazos extendidos, porque somos demasiado queridos por él para olvidarnos. ¡Tanto nos ama el Señor que dio su vida por nosotros!
Oremos
Querido Señor, me siento olvidado y solo. Perdóname por mis dudas y reafirma mi corazón en Tu amor y protección. Me comprometo a poner mi esperanza en ti y a confiar en ti y a alabarte en lo bueno y en lo malo. En el nombre de Jesús, amén.
Reflexiona y responde:
Si te sientes olvidado o abandonado por Dios, comienza una charla motivadora de alabanza a Dios. Enumera tres casos concretos en los que Dios te haya sido fiel en el pasado.
Recuérdate a ti mismo la bondad de Dios y cómo Sus promesas son verdaderas.
Que Dios te bendiga, es el deseo de mi corazón y mi oración por ti hoy.
ENGLISH VERSION
I am Pastor Jorge Díaz
In today's reflection, we want to consider...
Another way of forgetting
Psalm 77:7-8 (NIV)
Will the Lord reject us forever? Will He not show us His good will again? Will His great love and promise for all generations be exhausted forever?
As a pastor, I've heard many people say, "I'm drowning in a sea of difficult circumstances. Sometimes I think that God has forgotten me or is so busy that he doesn't have time to think about me." Almost in tears, they tell me: "It seems that if God listens to me, he is silent anyway and my emotions and fear take over me." Another person said, "Instead of God's kindness and love, I was overcome with loneliness and abandonment, had God changed His way of thinking towards me? In my head, I knew it wasn't true, but that's how I felt."
The person who wrote Psalm 77:7-9 experienced these same doubts. It seems that he was at the end of his strength, begging God to deliver him from difficulties. He expressed his feelings and asked why God had forgotten him. He felt rejected, alone, forgotten, and scared.
Perhaps you are going through a time in your life when God seems to be many miles away. You're wondering, "Why?" and wondering, like the psalmist, if God has forgotten you.
We all experience feelings of being forgotten and feelings of loneliness at times. You feel like that little girl who desperately wants her dad to hug her, console her, and make her feel his presence; or as an employee who expects his boss's approval for a job that has taken long hours and great effort; or that woman who would give anything so that her husband would pay attention to her. There are countless reasons to feel forgotten or invisible in this world. Feeling also forgotten by God hurts.
When we feel forgotten, we have two choices: (1) We can turn away from God in frustration. (2) We can allow the words of Psalm 77:11-14 to motivate and encourage us to recognize God's sovereignty and to continue to trust and praise him even amid our difficulties.
Despite his anguish, the author of this Psalm remembered that God was his only help. Psalm 77:11-14 (NLT) says:
I should remember his great deeds and his past wonders! 12 It is better that I remember his wonderful works!
13 "My God, there is no God as great as you; everything you do is perfect! 14 You are the God who works miracles, who shows his power among the peoples.
That's another way to forget our tragedy, our pain, and to dry our tears and that is by acknowledging our weakness and need for God.
The Psalmist, amid his suffering, decided to willingly and wholeheartedly consider and exalt the goodness of the Lord and praise Him.
Notice that the psalmist completely changed his attitude by focusing on all that God had done over the years.
Instead of seeing only the circumstances and problems, he meditated on God's ability to overcome them. He gave himself a little motivational talk of praise to God, reinforcing his faith from within.
If we feel forgotten, it's time to turn our attention upward instead of inward. Instead of rethinking all the way God hasn't changed our current circumstances, let's praise Him for the many times He's demonstrated His faithfulness in the past. We can have our own praise talk. God waits with open ears and outstretched arms, because we are too dear to him to forget about us. After all, he died on the cross for us because he loves us so much.
Pray
Dear Lord, I feel forgotten and alone. Forgive me for my doubts and reaffirm my heart with your love and protection. I pledge to put my hope in you and to trust you and to praise you in the good and the bad. In Jesus' name, amen.
Reflect and answer:
If you feel forgotten or abandoned by God, start a motivational talk of praise to God. List three specific instances in which God has been faithful to you in the past.
Remind yourself of God's goodness and how His promises are true.
May God bless you is my heart’s desire and my prayer for you today.
El Dr. Jorge Enrique Díaz Figueroa es conocido en América Latina, España, Australia y Estados Unidos como un maestro, profesor y facilitador dedicado al proceso de enseñanza-aprendizaje. Ha impartido conferencias bíblicas sobre liderazgo, ministerio pastoral y gestión de organizaciones sin fines de lucro.
Sus videos y mensajes me han sido de mucha bendición. Nuestro Padre nos envía lo que necesitamos, a través de sus hijos.
Gracias Padtor y Mentor Jorge Enrique Díaz Figueroa. El Señor lo continué bendiciendo grandemente.
2 Comments
Sus videos y mensajes me han sido de mucha bendición. Nuestro Padre nos envía lo que necesitamos, a través de sus hijos.
Gracias Padtor y Mentor Jorge Enrique Díaz Figueroa. El Señor lo continué bendiciendo grandemente.
Es un privilegio poder servir al Señor escribiendo y generando ideas. Gracias por sus palabras.