
La persona que confía en el Señor
octubre 9, 2024
El Señor prospera nuestro trabajo
octubre 23, 2024AUDIO en Español
AUDIO en Inglés
Hola, soy el pastor Jorge Diaz
La Reflexión de hoy viene del Salmo 126 que nos cuenta de la alegría de reunirnos para
Reír y cantar de felicidad
Salmo 126
¡El Señor hizo volver a su país a los exilados!
Parecía un sueño, demasiado bueno para ser la verdad
Reímos y cantamos de felicidad,
no podíamos creer lo que estábamos experimentando.
Fuimos el tema de conversación de muchos, y todos decían:
“¡El Señor ha hecho grandes cosas con estos!”.
3 ¡El Señor está haciendo grandes cosas con nosotros!
¡Seremos un pueblo alegre y feliz!
¡El Señor lo ha hecho otra vez!
Trajo la lluvia fresca sobre lo árido de nuestra vida,
hizo crecer la semilla que sembramos con lágrimas
y nos permitió cosechar con alegría y felicidad.
Así, aquellos que van caminando con dificultad,
llorando, pero sin dejar de sembrar la preciosa semilla,
volverán a casa riendo y cantando, y en sus brazos la cosecha.
Jorge E. Díaz -- Una paráfrasis
Se cuenta que Felipe Melanchton, el autor de la Confesión de Augsburgo era el mejor amigo de Martín Lutero. Melanchton era un hombre frio, un erudito, estudioso y dedicado a los libros y no un hombre de acción y apasionado como Lutero. Al unirse al Movimiento de la Reforma Alemana, Felipe continúo viviendo como monje con mucha austeridad y disciplina. Un cierto día, Lutero perdió la paciencia con todas las reservas y reglas por las cuales Melanchton vivía. “Por Dios”, exclamo Lutero, “¿por qué no vas al mundo y pecas un poco? ¡Comete algún pecado para que Dios tenga algo que perdonarte, y así comprenderás el gozo del perdón!”.
Lo serio, rígido y solemne, no es una virtud cristiana recomendada en ninguna parte de la Biblia. Los cristianos deben aprender a gozar, a tener alegría, y a disfrutar. Nuestra felicidad es el resultado de mirar, gozar y hacer nuestras, las bendiciones que Dios nos da.
El tema del Salmo 126 se encuentra en el versículo 3:
3 ¡El Señor está haciendo grandes cosas con nosotros!
¡Seremos un pueblo alegre y feliz!
Observemos como se presenta la acción de Dios en el pasado: “ha hecho grandes cosas”, en el presente: “Está haciendo grandes cosas” y en el futuro “seremos un pueblo alegre”.
Una palabra de precaución parece muy necesaria aquí. De ninguna manera queremos dar la impresión de que los seguidores de Jesús no pasan por experiencias difíciles, no tienen problemas y todo les sale bien. Observemos que el Salmo mismo menciona adversidades que el pueblo de Israel había experimentado:
Hizo volver a su país a los exilados. El exilio duró por más de 70 años es decir que algunos nunca vieron la liberación.
Sobre lo árido de nuestra vida. Muchas veces sus esfuerzos no produjeron ningún resultado.
Hizo crecer la semilla que sembramos con lágrimas. Observemos que la siembra no fue una fiesta de gozo, fue un trabajo duro y hecho con lágrimas en los ojos.
Así, aquellos que van caminando con dificultad. Hubo tiempos cuando los exilados tuvieron que caminar con cadenas en sus pies o atados de manos.
El dolor y la adversidad puede llegar a los hijos de Dios. Muchos de nosotros hemos tenido experiencias difíciles en nuestra vida. Hemos perdido a seres queridos. Hemos perdido el trabajo, propiedades y otras cosas que habíamos conseguido con mucho esfuerzo. El sufrimiento puede tocar a la puerta de nuestro corazón en cualquier momento. El apóstol Pablo nos advierte en 2 Timoteo 3:12, Así mismo serán perseguidos todos los que quieran llevar una vida piadosa en Cristo Jesús.
La fuente de nuestro gozo presente y futuro
Nuestra sociedad ha montado toda una industria de entretenimiento para mitigar la necesidad de “algo más” en la gente que se está muriendo de aburrimiento. Pagamos para que nos hagan reír.
Aquí surge la pregunta, entonces, ¿dónde podemos encontrar el verdadero gozo? Tengo una sola respuesta: Jesucristo
Jesús mismo era reconocido por comer, beber y estar con la gente. Hasta se dio el tiempo para asistir a una boda y se quedó en ella hasta que hizo falta el vino y participó para hacer posible que la fiesta continuara.
Nosotros, los discípulos del Señor, tenemos muchas cosas por las cuales reír y aún más, cantar.
Somos un pueblo bendecido por la presencia de Dios. —Trae la lluvia fresca a nuestra vida.
Somos un pueblo que Dios hace prosperar. —Hace crecer la semilla.
Nos permite cosechar los resultados de nuestros esfuerzos.
Oremos
Padre Celestial, te ruego que en medio de las dificultades me ayudes a recordar todas las bendiciones que me has dado, me das y me darás. Quiero ser una persona que aprende a reír y cantar de felicidad.
Algo para reflexionar y hacer:
Escribe una lista de todas las bendiciones que Dios te ha dado antes y hasta el día de hoy. ¿Cuántas puedes contar?





2 Comments
Gracias por compartir esta bonita calentadora y además necesaria reflexión , hno. Díaz. Dios siga bendiciendo su vida y su hermosa familia.
Además quiero decirle que está continuamente en nuestras oraciones.
Un abrazo grande y bien apretado para usted.
Por favor, cuidese del frío.
José.
Cómo está don Enrique?,gracias por esta hermosa Refleccion, un aliento de vida y de alegría también, soy una persona feliz y agradecida con todas las bendiciones que Dios me da cada día, al abrir mis ojos a un nuevo día eso me da satisfacción y agradecimiento a Dios, gracias por compartir con nosotros, muchos saludos para todos, que esté muy bien.